FANDOM


Primer Libro de los Macabeos
Juda-Maccabaeus
Datos básicos
Fecha 100 a. C.
Idioma Hebro o arameo
Abreviatura 1Mac
Números
Nombre
Hebreo Sarbeth Sarbanaiel
Más datos
Testamento Antiguo Testamento
Sección Historicos
Otros datos
Lapso de Tiempo 175-135 a.C
Eventos Importantes Rebelión de los judíos contra los griegos
Restauración del Templo
Gobierno de los Macabeos


El Primer Libro de los Macabeos es un libro deuterocanónico del Antiguo Testamento en la Biblia católica que, junto con el siguiente, pone fin al apartado histórico de los textos sagrados. Se encuentra ubicado entre los libros de Ester y 2 Macabeos.[1]

Nombre

Macabeo en hebreo significa "martillo". Esto se aplica correctamente al segundo líder de la revuelta, Judas, el tercer hijo de Matatías, cuyos ataques fueron como martillazos contra sus enemigos. El nombre llegó a ser usado por sus hermanos, lo que explica el título del libro.

El nombre "Macabeo" también puede ser derivado de las primeras letras de cada palabra de "¿Quién como tú, de entre el poderoso, el Señor?" (Mem, Kaf, Bet, Yud). Este versículo hebreo se toma de Éxodo 15:11.[2]

Autor y fecha

El nombre del autor de 1 Macabeos permanece ignorado. Analizando el texto de su libro sabemos que se trataba de un judío fiel y leal a su patria y su religión, y totalmente convencido de la justicia de su causa. Era, además, un profundo conocedor de las cuestiones técnicas atinentes a su teología.

1 Macabeos fue escrito aparentemente hacia el año 100 a.C., o sea hacia finales del reinado de Juan Hircano, aunque sus originales se han perdido y sólo conservamos la versión griega de los LXX. Es, por consiguiente, casi contemporáneo de los hechos que narra, ya que la rebelión de los Macabeos se registró entre los años 175 y 135 a. C.[1]

Los últimos versículos muestran que el libro no puede haber sido escrito hasta un tiempo después del comienzo del reinado de Juan Hircano (135-105 a. C.), pues mencionan su accesión al trono y algunos de los actos de su administración. Se admite generalmente que la última fecha posible debe ser anterior al 63 a. C., año de la ocupación de Jerusalén por Pompeyo,pero hay alguna discrepancia al establecer la fecha aproximadamente exacta.

Si se puede fechar tan pronto como el reinado de Hircano depende del significado del versículo final. "Estos [los Hechos de Hircano] están escritos en los Anales de su pontificado, desde el momento en que fue hecho sumo sacerdote después de su padre". Muchos lo entienden como que indica que Hircano estaba vivo entonces, y ésta parece ser la interpretación más natural. Otros, sin embargo, lo toman como queriendo decir que Hircano ya estaba muerto. En este último supuesto, la composición de la obra debe haber seguido muy de cerca la muerte de este gobernante. Pues no sólo el vívido carácter de la narración sugiere un corto periodo tras los acontecimientos, sino que la ausencia de incluso la más ligera alusión a los acontecimientos posteriores a la muerte de Hircano y, en particular, a la conducta de sus dos sucesores que suscitaron el odio popular contra los Macabeos, hace improbable una fecha muy posterior.

La fecha estaría, por tanto, en cualquier caso, dentro de los últimos años del Siglo II a. C.

Fuentes

Que el autor utilizó fuentes escritas hasta cierto punto se atestigua por los documentos que cita[3]. Pero hay pocas dudas de que también obtuvo la mayor parte de otros asuntos de registros escritos de los acontecimientos, siendo la tradición oral insuficiente para justificar los muchos y minuciosos detalles; hay todas las razones para pensar que tales registros existían para los hechos de Jonatán y Simón tanto como para los de Judas (9:22) y de Juan Hircano (16:23-24). Para la última parte puede haber contado con los recuerdos de contemporáneos más viejos, o incluso basarse en los suyos propios.

Idioma original

El texto del que proceden todas las traducciones es el griego de los Setenta. Pero hay pocas dudas de que la versión de los Setenta es a su vez una traducción de un original hebreo o arameo, con probabilidades a favor del hebreo.

No sólo es decididamente hebrea (o aramea) la estructura de las frases; sino que muchas palabras y expresiones son traducciones literales del idioma hebreo. [4] Esas peculiaridades apenas pueden explicarse suponiendo que el autor era poco versado en griego, pues diversos ejemplos muestran que estaba familiarizado con los detalles del idioma. Por otro lado, hay expresiones inexactas y oscuridades que pueden explicarse sólo por la suposición de una traducción imperfecta o una mala interpretación de un original hebreo [5].

La evidencia interna está confirmada por el testimonio de San Jerónimo y Orígenes. El primero escribe que vio el libro en hebreo: "Macchabeorum primum librum Hebraicum reperi" (Prol. Galeat.). Como no hay base para suponer que se refiera a una traducción, y como no es probable que haya aplicado el término hebreo a un texto arameo, su testimonio habla fuertemente a favor de un original hebreo y en contra del arameo. Orígenes afirma que el título del libro era Sarbeth Sarbane el, o más correctamente, Sarbeth Sarbanaiel. Aunque el significado de este título es incierto (se han propuesto diversas explicaciones, especialmente de la primera versión), es claramente hebreo o arameo.

El fragmento de un texto hebreo publicado por Chwolson en 1896, y más tarde de nuevo por Schweitzer,tiene poco derecho a ser considerado parte del original.[6]

Contenido

1 Macabeos narra el intento de helenizar por la fuerza a los judíos, por parte de Antíoco IV Epífanes, un rey de la dinastía seléucida. Los judíos más fieles no se resignan a esta suerte de ingeniería social, se sublevan y se revelan, conducidos por Matatías, un anciano líder religioso. Los cinco hijos de este se llaman Judas, Jonatán, Simón, Juan y Eleazar y pronto se convierten en actores principales de la unificación del pueblo judío en la resistencia contra los invasores griegos.

El libro puede dividirse en:

  1. Preámbulo: 1:1-64
  2. Matatías desencadena la guerra santa: 2:1-70
  3. Judas Macabeo, jefe de los judíos: 3:1-9:22
  4. Jonatán jefe de los judíos y sumo sacerdote: 9:23-12:53
  5. Simón sumo sacerdote y gobernante local de los judíos: 12:54-16,24[1]

El Primer Libro de los Macabeos es una historia de la lucha del pueblo judío por la libertad religiosa y política bajo la dirección de la familia Macabeo, con Judas Macabeo como figura central. Después de una breve introducción (1,3-9) explicando como los judíos pasaron de la dominación persa a la de los Seleúcidas, relata las causas de la sublevación dirigida por Matatías y los detalles de la revuelta hasta su muerte (1,10-2); las gloriosas hazañas y heroica muerte de Judas Macabeo (3-9,22); la historia del exitoso liderazgo de Jonatán (9,23-12), y de la sabia administración de Simón (13-16,17). Concluye (16,18-24) con una breve mención de las dificultades que acompañaron la accesión de Juan Hircano y con un corto resumen de su reinado.

El libro cubre así el periodo entre los años 175 y 135 a.C.

La narración tanto en estilo como en forma está construida al modo de los primeros libros históricos del Antiguo Testamento. El estilo es habitualmente simple, aunque a veces se hace elocuente e incluso poético, como por ejemplo, en la lamentación de Matatías por los infortunios del pueblo y la profanación del Templo (2:7-13), o en el panegírico de Judas Macabeo (3:1-9), o incluso en la descripción de la paz y prosperidad del pueblo tras los largos años de guerra y sufrimiento (14:4-15).

El tono es tranquilo y objetivo, absteniéndose el autor, por lo general, de cualquier comentario directo sobre los hechos que está narrando. Los acontecimientos más importantes son fechados cuidadosamente según la era seleúcida, que comienza en el otoño del 312 a. C. Debe señalarse, sin embargo, que el autor comienza el año en primavera (el mes de Nisán), mientras que el autor de 2 Mac. lo comienza en otoño (el mes de Tishri). Por esta diferencia algunos de los acontecimientos son fechados en el segundo libro un año después que en el primero.[6]

El libro muestra un respeto por la fe y la piedad. Tanto es así, que ni siquiera se atreve a llamar a Dios Yavé o Señor, prefiriendo en cambio mencionarlo como "cielo". Numerosas veces los combatientes recurren a la oración para acrecentar su fuerza, y evidencian una inquebrantable confianza en que Dios prestará su ayuda a quienes dan su sangre en la lucha por la causa de Israel. Cuando los Macabeos triunfan, el autor bíblico atribuye este éxito al apoyo y la ayuda que Dios les ha prestado.

Aspectos históricos

Contrariamente a los libros históricos anteriores (Tobit, Judit y Ester), 1 Macabeos no tergiversa u oscurece voluntariamente un hecho histórico pedestre para exaltar la operatividad de Dios en favor del pueblo judío. El autor, en cambio, toma un hecho histórico real (la rebelión de los Macabeos), trascendental de por sí para la historia de su pueblo ya que se lo considera la primera revolución nacionalista hebrea, y lo describe de modo bastante imparcial y con suma objetividad. Esto convierte a 1 Macabeos en un documento histórico inapreciable, aunque en algunos pasajes se observa el cariño con que el autor trata a los personajes que lo protagonizan e incluso se entusiasma con las nobles luchas que está narrando.[1]

Alejandro Magno conquistó el territorio de Judea y medio mundo conocido, pero el poder heleno en Judea se completa en el reinado de Antíoco IV Epífanes. Después de invadir con éxito el reino de Ptolomeo de Egipto, Antíoco IV captura de Jerusalén y elimina los objetos sagrados del Templo de Jerusalén, matando a muchos judíos. Luego impone un impuesto y establece una fortaleza en Jerusalén.

Antíoco luego trata de suprimir la observancia pública de las leyes judías, en un intento de asegurar el control sobre los judíos. Profana el Templo con la Abominación de la desolación", estableciendo ritos paganos y sacrificando un animal inmundo sobre el altar en el Santo de los Santos. Antíoco prohíbe tanto la circuncisión como la posesión de las Escrituras judías so pena de muerte; se prohíbe la observancia del sábado y los sacrificios judíos en el templo. También requiere que los líderes judíos sacrifiquen a los ídolos.

Antíoco introduce la cultura helenística; este proceso de helenización incluyó la construcción de gimnasios en Jerusalén y esto desalienta el rito judío de la circuncisión ya había sido prohibido oficialmente no podiendo ser ocultado en el gimnasio, donde los hombres entrenaban y socializaban desnudos. Algunos hombres judíos incluso se dedicaron a la restauración del prepucio con el fin de pasar a ser plenamente griego.

Matatías llama a las personas leales a las tradiciones de Israel para oponerse a los invasores y a los judíos helenistas y, con sus tres hijos, comienzan una campaña militar contra ellos. Mil judíos, hombres, mujeres y niños, son asesinados por los griegos un sábado pues se negaron a luchar en el día de reposo. Los otros judíos decidieron defendersen aún en el día de reposo si eran atacado.

En 165 a.C., el Templo es recuperado y consagrado de nuevo. El festival de Jánuca es instituido por Judas Macabeo y sus hermanos para celebrar este evento (1 Mac. 4:59).

Judas busca una alianza con la República Romana para eliminar a los griegos y lo logró por medio de su hermano Jonatán, quien se convierte en sacerdote en alianza con Roma y con Areo de Esparta (1 Mac. 12: 1-23) Simón los sucede, recibiendo el doble oficio de sumo sacerdote y príncipe de Israel. Simón y la dinastía Asmonea no siempre se consideró válida por los judíos, ya que no eran de la estirpe de David. Simón llevó a la gente paz y prosperidad hasta que es asesinado por los sicarios de Ptolomeo, hijo de Abubos, que había sido nombrado gobernador de la región por los griegos macedonios. Le sucede su hijo, Juan Hircano, luego de ser avisado de la muerte de su padre y de matar a los sicarios enviados para asesinarlo.[2]

Otros libros de los Macabeos

Existen cuatro libros de los Macabeos. 1 y 2 Macabeos son considerados deuterocanónicos, esto es, aceptados por la Iglesia Católica pero no por las iglesias protestantes ni por los judíos. 3 y 4 Macabeos, por el contrario, son considerados apócrifos por los católicos, aunque iglesias ortodoxas y orientales los aceptan como parte del canon bíblico.[1]

El tercer libro de los Macabeos es la historia de la persecución de los judíos en Egipto bajo Ptolomeo IV Filopator (222-205 a. C.) y por tanto no tiene derecho a su título. Aunque la obra contiene mucho que es histórico, el relato es una ficción. El cuarto libro es un tratado filosófico judeo-estoico sobre la supremacía de la razón piadosa, esto es, de los principios religiosos, sobre las pasiones. El martirio de Eleazar y de los siete hermanos (2 Mac 6:18-7) se presenta como una ilustración de la tesis del autor. Ni un libro ni otro tienen pretensiones de canonicidad, aunque el primero durante un tiempo recibió consideración favorable en algunas iglesias.[6]

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 Libro I de los Macabeos
  2. 2,0 2,1 1 Maccabees
  3. Vease: 8, 23-32; 10, 3-6,18-20, 25-45; 11, 30-37; 12, 6-23; etc.
  4. Vease: 1, 4,15,16,44; 2, 19,42,48; 5, 37,40;etc.
  5. Vease. 1, 16,28; 4, 19,24,11, 28; 14, 5
  6. 6,0 6,1 6,2 Libros de los Macabeos