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Libro de Ezequiel
Vision of Ezekiel
Datos básicos
Autor Ezequiel
Fecha VI a. C.
Lugar Babilonia
Idioma Hebreo
Números
Capítulos 48
Nombre
Más datos
Testamento Antiguo Testamento
Sección Proféticos
Número de libro 3
Otros datos


El Libro de Ezequiel es un libro bíblico del Antiguo Testamento que forma parte de los libros proféticos. Para los judíos está en el Tanaj, entre los Nevi'im (‘Libros de los profetas’), en la Biblia protestante se ubica entre Lamentaciones y Daniel, y en la Biblia católica entre Baruc y Daniel.

Autor

El texto se atribuye al profeta Ezequiel, cuyo nombre —que el libro ha heredado— significa en hebreo "Dios prevalece" o "Dios conforta". Hijo del sacerdote Buzi, probablemente había nacido en Jerusalén, o en uno de sus suburbios o aldeas cercanas.

Según la historiografía bíblica tradicional, fue uno de los hebreos notables deportados a Babilonia por orden del rey Nabucodonosor II luego de la invasión y conquista de Israel por los caldeos, en o alrededor de 598 a. C. Incluido en la deportación forzosa, Ezequiel parece haber predicado entre los prisioneros en aquella tierra extraña.

Otros autores prefieren pensar que el profeta desempeñó su ministerio en Jerusalén (hasta 587 a. C., o sea que no fue deportado con el grupo de los dirigentes) y tiempo después se dirigió a Babilonia. Sin embargo, esta hipótesis es difícil de mantener, porque habría que modificar completamente el antiguo texto de su libro para sacar al autor de Tel Aviv y colocarlo en Jerusalén durante aquellos años.

Se desconoce el momento y lugar de su muerte, aunque la tradición indica que su tumba está cerca de Babilonia, en un lugar llamado Al Kifl.

Composición

La disposición sencilla y ordenada del libro de Ezequiel denota un laborioso proceso de organización y planeamiento, en base, según se cree a diversos textos preexistentes. Se presume que el propio profeta o un grupo de sus discípulos recopiló y ordenó la seguidilla de poemas, discursos y visiones contenidas en el texto actual, agregándole luego los datos cronológicos e históricos que lo convierten en un todo orgánico y armónico.

Contexto histórico

En tiempos de Ezequiel, la potencia dominante del mundo antiguo ha llegado a ser la Babilonia de Nabucodonosor, que domina desde las planicies escitas hasta Egipto y desde Persia hasta el Mediterráneo. Una vez capturados por los caldeos y deportadas sus clases dirigentes al río Éufrates, los judíos pasarán a depender, en un cautiverio que durará más de medio siglo, de la buena voluntad del rey de sus carceleros. Por voluntad del invasor victorioso, los judíos fueron divididos en dos grupos: los notables y famosos, clase dirigente de aquel tiempo, que fueron llevados en cadenas a la tierra del vencedor, y los pobres y humildes que fueron dejados en paz en su lugar de origen.

Ezequiel formaba parte del primer grupo, y es por ello muy probable que haya escrito su libro mientras se encontraba deportado en Mesopotamia. La fecha parece confirmarla el hecho de usar un sistema de fechas usado en el siglo VI a. C.

Contexto religioso

En el Libro de Ezequiel, como el resto de los exiliados, el sabio profeta tiene una confianza inquebrantable en que Yavé protegerá a Israel, que Jerusalén no será destruida y que, tarde o temprano, el exilio terminará y todos podrán regresar gozosos a su Tierra Prometida.

En la capital, mientras tanto, la idolatría ha regresado con fuerza siempre renovada, y los dioses mesopotámicos se adoran ahora incluso en el Templo. Al comprender los deportados, llegando a Babilonia, la verdadera dimensión del poderío caldeo, comienzan a desesperarse. Se les hace evidente que la potencia militar de Nabucodonosor II no puede ser derrotada por ninguna fuerza humana.

Sin embargo, Yavé no ha movido un dedo para defender a los judíos de la captura y la esclavitud. ¿Dónde está? ¿Por qué no actúa? Estas preguntas son la raíz de la desazón hebrea en el exilio, y muchos comienzan a creer que la divinidad ha denunciado el Pacto y ha retirado su protección al pueblo elegido. Éste, por su parte, ha sido alejado por la fuerza de su Templo y ya no puede cumplir con la liturgia ni ofrecer los sacrificios debidos, razón de más para temer que Yavé se enoje con él.

Muchos judíos buscan una salida económica a sus necesidades materiales, olvidando lo espiritual para dedicarse a la banca, la usura o el comercio. Así, se resignan y se alejan de Yavé. Otros, por el contrario, intentan explicarse lo ocurrido atendiendo a las enseñanzas de los profetas. Los elegidos, seleccionados por el sufrimiento y su preocupación existencial y religiosa (como Ezequiel), comenzarán a seguir el camino marcado por Isaías y Jeremías para trabajar en pos de la restauración definitiva, el regreso a casa y la constitución definitiva de Yavé como Señor de Israel y habitante exclusivo del Templo de Salomón.

Contenido

El libro de Ezequiel es mucho más ordenado y coherente que el de Jeremías, al menos bajo una mirada superficial. En una versión simplificada, la estructura del libro es la siguiente:

  1. Introducción (1-3).
  2. Amenazas (4-24).
  3. Oráculos (25-32).
  4. Promesas (33-39).
  5. Estatutos (40-48).

En la introducción, Dios entrega al profeta los lineamientos de su misión profética, mientras que los capítulos siguientes detallan una larga serie de amenazas y futuros castigos para Jerusalén y Judá, para los falsos profetas y, en general, para todos los judíos que han pecado antes de la invasión de Nabucodonosor. Luego vienen los oráculos contra las naciones que amenazan al judaísmo, tras lo cual se expresan gloriosas promesas de paz y felicidad para Israel: la restauración completa de la religión, del país, del Templo y la completa y absoluta derrota de las potencias agresoras.

El estatuto político-religioso final establece las normas que deberán regir a la comunidad hebrea cuando consiga liberarse de la deportación y regrese a la tierra que Yavé reservó para ella.

Sentido religioso

La idea central que Ezequiel pretende transmitir con este texto es la responsabilidad de cada judío (18, 14-19). Esta individualización emparenta con otros libros proféticos e históricos en el sentido de que representa una evolución filosófica con respecto a las ideas de culpa y castigo colectivos que se veían en las versiones más primitivas de esta religión.

La responsabilidad individual debe, según este profeta, aplicarse a la conversión del infiel y a la elevación de uno mismo. Este concepto está relacionado con la renovación de la alianza del pueblo hebreo con Yavé, y esta nueva alianza depende,precisamente, de la conversión. La alianza vieja, ya permitida, respondía sólo a la Torá (la Ley), pero la moderna opera según la Ley y un nuevo tipo de organización social y religiosa.

Las visiones mesiánicas y escatológicas del profeta Ezequiel han influido indudablemente en la restauración judaica de tiempos posteriores y también y en gran medida en el perfeccionamiento ideológico cristiano que llega a su culminación con la venida de Cristo. Es conocida la mención al rey de Tiro como si fuera el Querubín caído del Edén (Satanás).[1]

Influencia en el judaísmo

Las imágenes de Ezequiel proporcionaron gran parte de la base para la tradición mística en el período Segundo Templo en la que un visionario ascendió a través de los siete cielos con el fin de experimentar la presencia de Dios y comprender sus acciones e intenciones. La influencia literaria del libro se puede ver en los escritos apocalípticos de Daniel y Zacarías.

Es mencionado específicamente por Ben Sira, escritor de la época helenística que enumeró las "grandes sabios" de Israel, y en 4 Macabeos.

En el siglo I d. C., el historiador Josefo dice que el profeta escribió dos libros: pudo haber tenido en cuenta el Apócrifo de Ezequiel, un texto del siglo I a. C. que habla de la doctrina de la resurrección. Ezequiel sólo aparece brevemente en la Rollos del Mar Muerto, pero su influencia no fue profunda, sobre todo en el Rollo de Templo con sus planos del Templo, y la defensa del sacerdocio sadoquita en el Documento de Damasco.

Influencia en el cristianismo

Ezequiel tiene más referencia en elApocalipsis que en cualquier otro escrito del Nuevo Testamento. Para tomar sólo dos pasajes bien conocidos, la famosa profecía de Gog y Magog en Apocalipsis 20:8 se refiere a Ezequiel 38-39 y en Apocalipsis 21-22, como en las visiones de Ezequiel, el profeta es transportado a una alta montaña donde un mensajero celestial mide la simetría de la nueva Jerusalén, con altos muros y doce puertas, la morada de Dios, donde su gente va a disfrutar de un estado de perfecto bienestar.

Además del Apocalipsis, donde Ezequiel es más referido, hay muy poca alusión al profeta en el Nuevo Testamento.[2]

Referencias

  1. Libro de Ezequiel
  2. Book of Ezekiel